“Una brújula en un mar de opiniones subjetivas” Hobbit, Revista Migala.
En una discusión sobre la desigualdad social los adoradores del neoliberalismo se valen de muletillas discursivas como “El pobre es pobre porque quiere”, “Los jóvenes son más flojos que antes y por eso ganan menos”, “Si no puedes comprar casa es porque no trabajas lo suficiente”, “La gente que recibe ayuda de programa sociales deja de trabajar”, “Si suben los salarios, se dispara la inflación”, “al mexicano le hace falta carácter por eso no progresa”, con estas frases los ideólogos de la derecha justifican, sin argumentos científicos, las injusticias de México.
En el libro “Así no es. No creas todo lo que te dicen sobre meritocracia, clase media, clasismo, salarios e ingresos”, sus autores, Viri Ríos y Roy Campos, recurren a la investigación documental y de campo para analizar las verdades incómodas -que por años- han sido silenciadas para mantener un modelo económico donde los millonarios se benefician de la explotación de la mayoría de la población, que son persuadidos para aceptar su pobreza generacional.
El pasado 14 de marzo de 2025, en la Feria Internacional del Libro UJAT 2025, la periodista Viri Ríos presentó “Así no es”, investigación que se vale de evidencias científicas para desmitificar conceptos equivocados que una parte importante de la sociedad mexicana creen como verdaderas, y cuya función – señala la autora -, es alimentar la pasividad y aceptar que se vive en un país donde se perpetúa la pobreza, y de manera cruel y contante, sus desigualdades.
Una falacia repetida mil veces dice que “las empresas no pueden subir los salarios porque quebrarían, sin embargo, ASI NO ES, la realidad es que no existe evidencia de que, por el aumento al salario mínimo, los inversionistas hayan reducido su planta laboral y ganancias. Los datos investigados revelan que la distribución de los ingresos es inequitativa, los dueños de los negocios se quedan con el 64 por ciento de los ingresan generados y los trabajadores solo reciben el 36 por ciento de los recursos financieros, además, los asalariados pagan los impuestos correspondientes y los empresarios logran la condonación de estos. En 2018 el salario mínimo apenas llegaba a $88.36 pesos diarios, en el 2025 los trabajadores reciben $278.80 pesos diarios, sin repercusión en la inflación, el falso mito de los empresarios.
Una frase incorrecta más dice que “La gente que recibe ayuda de programa sociales deja de trabajar”, los datos científicos muestran que ASI NO ES, la mayoría de las personas que reciben los recursos federales, usan la transferencia para tener mejores ingresos en el futuro (emprenden negocios), y siguen activos en su campo laboral y educativo. Es falso también que ese dinero se destine a la compra de bebidas embriagantes, las encuestas muestran que los recursos recibidos sirven para adquirir bienes de consumo básico; alimentos y servicios de salud, principalmente.
En la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador y de la actual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, los programas sociales han sido elemento rector de sus políticas públicas para reducir la brecha de desigualdad que vive México, y en datos estadísticos hay referencia comprobable de la reducción de la pobreza.
En ASI NO ES se enumeran 6 razones por las que México es un país tan desigual.
1.-Tenemos un país plagado de monopolios, oligopolios y poder de mercado, que hace que un puñado de empresas se queden con la mayoría de las utilidades, mientras que el resto lucha por sobrevivir.
2.- México es desigual porque los trabajadores son muy mal pagados.
3.- México es desigual porque no se ha logrado cobrar los impuestos justos a los más ricos.
4.- La desigualdad en México es aún más enorme hacia las mujeres, las féminas ganan 14 por ciento menos que los hombres.
5.- México es desigual por la discriminación que sufren las personas de tono de piel más moreno.
6.- México es desigual porque el Estado provee servicios públicos diferentes, favoreciendo a las personas que tienen más dinero.
La desigualdad es un problema que afecta la capacidad de desarrollo de México, Es momento de continuar con la lucha real para reducir las desigualdades. Es un acierto que los programas de apoyo solidario para las personas mayores, grupos vulnerables, becas escolares y de trabajo sean un mandato Constitucional, sin embargo es necesario también que la élite de millonarios mexicanos pague más impuestos, y que no exista impunidad en actos de corrupción, entre otras acciones de justicia social para lograr un México más próspero, equitativo y de igualdad.
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