"Dicen que la distancia es el olvido. Pero yo no concibo esa razón…" ayayay (apliquemos a continuación, mentalmente, el efecto de sonido de disco rayado).
Cuando Roberto Cantoral escribió "La Barca", ese bolero bellísimo inmortalizado por voces como la de Luis Miguel, creo que nunca se imaginó que terminaría ayudando a causar revuelo por los dichos de doña Cayetana Álvarez de Toledo, la diputada española —¡olé!—. A dos años de haber pronunciado un discurso durante el Festival de las Ideas en Puebla —que más que discurso fue un bombazo retórico a la 4T con especial énfasis en AMLO—, hoy Carlos Alazraki desempolva sus palabras para jalar agua para su molino: titulares como ¡DIPUTADA ESPAÑOLA LA HUMILLA! Cayetana barre con Sheinbaum en su visita a España no son casualidad; son estrategia con agenda propia.
Sheinbaum y la Macarena
Mientras tanto, la presidenta con "A", Claudia Sheinbaum, durante su visita a Barcelona parece estar dominando el arte de salirse con la suya. En su agenda hay algo más que tecnología; sus planes marchan viento en popa, y esa sí es razón para que baile de alegría al son de la Macarena, pues estando allá, hay que darle alegría y cosa buena. Y de qué manera lo está logrando.
Durante su participación en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, reafirmó en su discurso que "las raíces no se conquistan" —por aquello de que su exjefe y predecesor le echó pleito a los españolitos por la conquista—. Así, Sheinbaum mantuvo su postura de dignidad histórica que ya Cayetana, en su momento, calificó de complejo populista.
Sin embargo, aquí es donde todo se vuelve interesante. Dejando el discurso a un lado, logró que se concretara la colaboración con el Barcelona Supercomputing Center para el desarrollo de la supercomputadora mexicana Coatlicue. Resulta una jugada de marketing bastante fina, porque pasó del reclamo histórico a la "selfie diplomática" que proyecta una imagen de normalización.
Don Pedro y su saludo de guante blanco
La reunión con el presidente español, Pedro Sánchez, ha sido para los medios un banquete informativo. No ha bastado analizar el discurso verbal, sino que —¡ostia!— han llegado hasta la cocina. Al saludar a su homóloga mexicana con las dos manos —lo que conocemos como saludo de guante—, le demostró tal afecto que todo mundo piensa hoy: ¡Caramba, pero cuánto cariño!
Y si a esas vamos, tengo un amigo que ante tantas muestras de afecto suele decir: "¿Hay cariño o no hay cariño?". Pues vamos a descubrirlo de una vez.
La reunión tenía como objetivo proyectar la normalización de las relaciones diplomáticas entre México y España, buscando dejar atrás eso de "pídeme perdón", que no, que sí, que ahí la llevamos… Sheinbaum quería neutralizar el ruido negativo por este arguende iniciado por AMLO, mismo que Cayetana capitalizó muy astutamente como populismo. Claudia necesitaba una página nueva que se percibiera como evolución y no como rendición; como quien dice, quiso desplazar el foco de atención del siglo XVI al siglo XXI.
Y lo logró. Ahora el tema público ya no es quién debe disculparse, sino quién va a liderar la Inteligencia Artificial en español. En marketing esto es oro molido: nos dieron un bálsamo visual que se conoce como asociación positiva, aunque para Cayetana eso sea "darnos atole con el dedo".
KPIs Políticos
El equipo mexicano busca consolidar a Claudia Sheinbaum como una líder de Estado con Soft Power (que no es lo mismo que una Power Ranger rosa, aclaro). En materia de inversión tecnológica, se pretende asegurar las transferencias de conocimiento críticas para el desarrollo de México. Y, como pilón, al normalizar la relación con el gobierno de España (PSOE), dejan a Cayetana sin su principal argumento.
Fanfarrias a la mexicana
La jugada para México con esta estrategia es buenísima; todo indica que se salen con la suya. Desde la imagen pública y la comunicación política la respuesta es la misma: un sí rotundo. En lo internacional, la prensa española no habla de otra cosa, incluyendo el haber dejado de cubrir el roce con el Rey. Desde el ámbito simbólico, Sheinbaum queda bien con España y, en México, mantiene su postura de "duro contra los gachupines". El punto débil y el verdadero riesgo es que el tema de la supercomputadora se concrete, porque de lo contrario, la oposición española se los come vivos.
Dos caras del mismo populismo
Cayetana Álvarez es "La Voz", pero no la del concurso musical, sino la que pretende hacer que la gente se dé cuenta de que Sánchez y Sheinbaum son dos caras del mismo populismo; no perdona que se use la historia para dividir. El problema es que se está quedando más sola que una cartera a media quincena, porque Sheinbaum se posiciona como líder global y Sánchez se luce en los negocios y la política.
¿Qué necesita Cayetana? Que la presidenta de México cometa un error interno. En ese momento diría "se los dije" — y Alazraki ya tendría el clip listo. Mientras tanto, el discurso de hace dos años sigue circulando como moneda corriente, recordándonos que en política, como en los boleros, la distancia nunca es el olvido. Pero sí puede ser la irrelevancia.
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