En el juego del ajedrez la siguiente jugada es la importante. La derecha, en su desesperación, quiere tirar el tablero latinoamericano, sin embargo, la “Reina” se mueve con libertad, cabeza fría para enfrentar las amenazas de injerencia por temas de migración, narcotráfico, aranceles.
¿Es posible detener el avance de la derecha latinoamericana? Veamos el mapa político. Con el respaldo de “zanahoria o garrote” por parte de Trump, las élites económicas ofrecen al capital extranjero asociarse para administrar la riqueza nacional, un libre mercado favorable a la inversión privada y cerrarle el paso a la ruta de la seda impulsada por China. Las cuentas, por el momento, son favorables, los conservadores viajan a Washington D.C. con triunfos electorales en Argentina, Chile, Ecuador, El Salvador, Honduras, Costa Rica, además de la promesa de Perú y Ecuador.
El paquete de injerencia incluye amenazas directas de intervención militar (ejemplo Venezuela), cobros ilegales de aranceles, administración de los mensajes que circulan en internet y redes sociales para generar narrativas afines al neoliberalismo, asesoría y apoyo económico a líderes de partidos políticos de derecha (viajes todo pagado a EE.UU. para delinear el plan estratégico), fomentar entre la población la pasividad, el conformismo, la contemplación y ausencia de crítica.
La sombra del imperialismo en alusión de la doctrina Monroe, “América para los americanos”, - hoy doctrina Donroe- se puede ejemplificar en las elecciones presidenciales de Colombia y Perú. En el caso de Colombia, al presidente Gustavo Petro le fue cancelada su visa por encabezar una protesta propalestina en Nueva York, en año electoral se le acusa de ser aliado del crimen organizado, asociación delictiva con el ex presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Su nombre fue incluido en la lista negra. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que desde que el presidente Gustavo Petro llegó al poder, la producción de cocaína en Colombia se ha disparado a su nivel más alto en décadas, inundando Estados Unidos y envenenando a los estadounidenses".
El pasado 2 de junio, el presidente Donald Trump, felicitó al candidato de la ultraderecha Abelardo de la Espriella, por haber obtenido la mayoría de los votos en la primera vuelta electoral, "Como presidente, Abelardo tendría un éxito tremendo al liderar a Colombia para hacer crecer la economía, crear empleo, promover el comercio, detener la inmigración ilegal, tomar medidas enérgicas contra el crimen y las drogas, y restablecer la ley y el orden". De la Espriella agradeció de inmediato y prometió construir la mayor red de alianzas y tratados con Estados Unidos de la historia del país.
La segunda vuelta electoral será el 21 de junio, De la Espriella tiene como contrincante electoral a Iván Cepeda, que representa la continuidad del proyecto de izquierda de Gustavo Petro.
En Perú, el fracaso del modelo político es evidente; en la última década ese país sudamericano ha tenido ocho presidentes, atrincherados en el poder legislativo, la derecha peruana maniobró para encarcelar al presidente de izquierda Pedro Castillo, acusado de rebelión y conspiración al haber intentado sin éxito disolver el Congreso y obtener poderes amplios cuando estaba al frente del Ejecutivo en 2022. La defensa del expresidente rechazaba los cargos argumentando que solo fue una lectura de "un documento sin ninguna consecuencia", que no contó con el apoyo de ninguna fuerza de seguridad, por lo que no se trató de una rebelión.
Al momento de escribir estas líneas, el recuento de votos de la elección presidencial arroja empate técnico entre Keiko Fujimori (derecha) y Roberto Sánchez (izquierda). Parece, por la polarización social que reportan medios internacionales, una reedición de México 2006. Serán días largos en Perú. Sánchez ha dicho que, de triunfar, indultará al expresidente Pedro Castillo, encarcelado por el Congreso por acusación de ‘golpe de estado técnico’, mientras afectaba intereses económicos de las élites peruanas. ¿Cuál será la reacción de la derecha legislativa? ¿Aprobar el triunfo de Roberto Sánchez o declarar estado de excepción con el apoyo de EE.UU.?
Con el 95% escrutado, el izquierdista Roberto Sánchez aventaja a la derechista Keiko Fujimori (Fujimori reivindica a su padre Alberto, condenado por crímenes contra la humanidad y fallecido en 2024), por poco más de 40.000 sufragios.
La alerta está prendida en Latinoamérica, el lobo se disfraza de caperucita para intensificar su intervención directa; ejemplo reciente la organización American Society organizó en México el pasado 6 de junio su cena anual en la Hacienda de los Morales, ubicada en el barrio de Polanco, Ciudad de México; entre los invitados estuvieron el dirigente del PAN, Jorge Romero; el líder del PRI, Alejandro Moreno; el senador de la República, Ricardo Anaya; la senadora de la República, Lily Téllez; la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, y Rosario Robles, ex secretaria de Estado con Enrique Peña Nieto, entre otros. Todos ellos con visa vigente y acceso libre a Washington D.C. para la capacitación con expertos en desestabilizar los gobiernos electos democráticamente. Por cierto, el patrocinio estuvo a cargo de Ricardo Salinas Pliego.
La presidenta Claudia Sheinbaum estableció como estrategia para enfrentar las injerencias externas: primero, atender las necesidades sociales de los mexicanos; y hacia el exterior, defensa de la soberanía, diplomacia directa, cooperación no subordinación, respeto a los tratados comerciales y vigilancia de los movimientos de la derecha.
El reloj corre y en noviembre próximo se sabrá el futuro de Donald Trump, y con ello también se definirá la estrategia política para los países latinoamericanos.
Paseo Usumacinta s/n Esq Ayuntamiento. Col Gil y Sáenz, Villahermosa, Tabasco