jueves 27 agosto 2026 12:47 PM
Redactor : Juan Carlos García
Los equipos de rescate trabajan con grandes dificultades este jueves tras la gran riada registrada entre Nepal y la región autónoma del Tíbet, en China, que deja un saldo provisional de 392 muertos y alrededor de mil 400 desaparecidos a ambos lados de la frontera. El temor persiste ante un posible nuevo crecimiento del río Bhote Koshi.
En la zona cero, marcada por ambulancias, vehículos militares y helicópteros, cientos de familiares esperan noticias de sus seres queridos en esta región montañosa de paso y peregrinación hacia el Himalaya. Las labores se desarrollan en condiciones complejas por la orografía y la inestabilidad del cauce.
En Nepal, la Policía ha recuperado 389 cuerpos, muchos arrastrados decenas de kilómetros río abajo, mientras que en la vertiente tibetana se reportan tres fallecidos y 558 personas no contactadas. La Autoridad Nacional de Desastres de Nepal (NDRRMA) informó que al menos 910 personas siguen sin contacto, entre ellas 517 extranjeros, 127 nepalíes residentes en el exterior, 85 miembros de cuerpos de seguridad y aduanas y decenas de residentes locales.
Como causa del desastre, el Servicio Geológico de EE. UU. (USGS) y el Ministerio chino de Recursos Naturales señalaron el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar nepalí a entre 5,200 y 5,500 metros de altitud, que generó una señal sísmica de magnitud 5.2.
El desprendimiento cayó más de mil metros sobre la cuenca del Lhende Khola, afluente del Bhote Koshi, arrastrando rocas y lodo hasta formar una avalancha. Ahora las autoridades de ambos países advierten sobre la formación de un lago por la obstrucción del río Lhende a unos 18 kilómetros del paso de Rasuwagadhi, con cerca de dos millones de metros cúbicos de agua retenidos tras una barrera de 50 metros de altura.
Fuente: EFE/jcgm/Foto: EFE
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